Últimamente parece que no se habla de otra cosa que no sea la crisis. Y no me extraña, puesto que es un momento muy duro por el que "unos más que otros" estamos pasando.
Todos los días leo el periódico para ver qué acontece en el mundo y no encuentro más que noticias negativas y pesimistas de guerras, violaciones, muertes, gobiernos corruptos, crisis y más crisis. Siempre termino haciéndome la misma pregunta: ¿en qué mundo vivimos?
Una vez leído el periódico la verdad que no me quedan ganas de encender la tele para ver alguna otra novedad en los telediarios. No quiero deprimirme más.
Hace unos días me contó una amiga que en un bar vio un cartel que ponía "Prohibido hablar de la cosa". Y no me extraña. Los camareros deben ser los que más soportan las penas de la gente. Que te repitan todos los días y a todas horas "qué mal está la cosa", no debe ser muy agradable.
Aquí os dejo un blog que visito de vez en cuando para olvidar este tipo de penas y distraerme. Espero que os guste.

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